domingo, 4 de febrero de 2024

Consejos de un paciente a un psicólogo

1. Si no escribes o anotas nada durante la sesión, puedo pensar que mi caso no es digno de interés. Si en otra sesión no recuerdas algo que te dije, es posible que sea porque no lo apuntaste. Por otro lado, es posible que piense que no repasas mi caso.

2. Si la consulta se retrasa demasiado y demasiadas veces, puedo pensar que no te intereso o que tienes un trato de favor hacia otras personas.

3. Si mencionas el caso de otro paciente (aunque no digas su nombre ni de quién se trata), puede que piense que ese caso te parece más importante que el mío, o bien que mi caso también lo comentes a otros pacientes.

4. Si el código de buenas prácticas de Psicología estima que debe observarse la perspectiva de género, es posible que piense que no voy a ser atendido con las mismas garantías que una mujer.

5. Extensión de la 4: si eres feminista y soy un hombre, es posible que piense que puedas tener un trato de favor hacia las mujeres y que, en caso de que un hombre y una mujer padezcan el mismo conflicto, te decantes antes por el caso de ella o le prestes más atención e interés. Puede que un prejuicio de género te lleve a pensar que yo tengo una serie de privilegios que ella no y que, por el hecho de ser mujer, lo va a pasar obligatoriamente peor que yo y, por tanto, tiene prioridad. Este pensamiento es más normal de lo que crees, pero muchos lo callamos. ¿Creías acaso que no iba a ocurrir?

6. Tus ideas políticas no me interesan. Es posible que yo no sea progresista, que no sea de izquierdas y que no sea feminista. No todos los pacientes tenemos las ideas políticas que más te pueden gustar pero tenemos derecho a ser atendidos con las mismas garantías que aquellos cuyas ideas políticas te apasionan. Cuida que no se note demasiado. Recuerda: no puedo abrirme la cabeza, sacar mi cerebro, ponértelo en la mesa de la consulta y configurarlo para que piense lo que a ti te interesa que piense.

7. No quiero que me des lecciones de vida. El contexto en el que te has podido criar puede que no te haya llevado por el mismo camino que a mí. Puede que nunca te hayan insultado sin más por la calle, puede que nunca hayas sido amenazada si apareces por algún sitio, puede que no te hayan escrito la palabra “gorda” detrás de la silla en la que te sentabas. O puede que nunca que te hayan cuestionado sexualmente o que hayan roto una confidencialidad sexual. No somos iguales. Sólo quiero estar bien y acabar con mi drama. 

8. Tu pareja no me interesa, ni tu familia ni tus amigos. No me los pongas de ejemplo de nada.

9. Creo que la empatía con el paciente representa el 90% del éxito. Pero, generalmente, no he gozado de ella en dicho porcentaje.

10. Si he de realizar una tarea, revísala en la siguiente sesión. De lo contrario, pensaré que lo has olvidado porque no lo anotas como es debido.

11. Si quieres que lea algo, un libro o un artículo, etc., revísalo en la siguiente sesión y trátalo conmigo para comprobar si existen discrepancias o no. Por cierto, procura que el libro o artículo contenga una base científica y bibliografía. “Soy psicólogo, hazme caso” no basta.

12. Entiendo que el número 11 es lo que ahora llamáis “psicoeducación”, pero considero que, en general, la mayoría de las veces, es más propio de un telepredicador que vende el producto que determinados clientes quieren oír.

13. No vivas para las redes sociales y anunciarte en ellas. Entiendo que es una buena fuente de negocio, pero genera la impresión de que estás exclusivamente por dinero y para convertirte en “influencer”.

14. Los eslóganes como “las personas amarillas”, “las personas vitamina”, “salir de tu zona de confort”, “ser la mejor versión de uno mismo” y “las banderas rojas” me importan un pimiento.

15. Entiende que se me hace difícil hablar de los mismos temas si no eres el primer psicólogo al que acudo. Me puede aburrir tener que contar una y otra vez lo mismo.

16. Si llevas un tiempo en que no sabes qué hacer, dímelo y me ahorro ir a tu terapia. Ayúdame a buscar a otro terapeuta, sé honesta y sincera y acéptalo. No me tengas semana tras semana yendo si no le vas a poner interés porque no sabes qué hacer.

17. Un año es más que suficiente para notar una clara mejoría. Entiende que después de ese tiempo mis ganas de continuar la terapia bajen bastante y me desmotive. Es posible que haya que pasarlo a otro profesional.

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